lunes, 29 de diciembre de 2008

Mind note

El tequierista tiene algo de perrito perdido en la ciudad. Algo en la mirada, como que espera que lo quieran. Por eso compra. El tequierismo suaviza los modales de las personas que lo padecen, los vuelve tiernos seductores. Nos envuelve en un halo de docilidad, de abandono perpetuo. Un tequierista es aquel que parece que vuelve siempre de algún lado, sin saber adonde va.

By:Tin

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¿Patológico?

Claramente, el tequierismo se está volviendo patológico.
Durante mi pertenencia a este grupo, pude identificar al menos tres etapas, que son, a saber:

Introducción al tequierismo.
Aquí es donde uno comienza a darse cuenta que hay algún fusible que no salta ante algún desperfecto. Es cuando terminas el acto sexual (conocido entre los tequieristas como "hacer el amor", aun cuando sea con un desconocido) y se te escabulle la frase "te quiero", cuando a la semana no podes dejar de pensar en ella, y pormenores que comienzan a afectar tu vida sentimental, no así tu sanidad mental.
Síntomas comunes: Poca duración de las parejas, llantos descontrolados, excesos de cariño, resumen de la tarjeta saturada en casas de golosinas y tiendas de flores.

Tequierismo patológico
En este punto, el tequierismo comienza a afectar tanto nuestro comportamiento diario como nuestra salubridad mental. Todas las relaciones se analizan como "posibles" casos agudos. Comenzamos a extender el concepto a las amistades, y, cual floggers, repetimos cada tres palabras, una (solo que en este caso, en vez de ser "aarreee" es "te quiero"). Todos los órdenes de la vida se ven definidos por el grado de aprecio que se tiene a esa persona e incluso comienza a declinar el deseo sexual en favor de la compañía sentimental.
Síntomas comunes: los de la etapa anterior, adicionado el comentario de tus amigos de "sos medio boludo", "yo también te dejaría si fuera tu novia", mas llantos descontrolados, sospechosa adicción a la película "alfie" y "el diario de Bridgit Jones".

Tequierismo estructural.
Este es el caso más grave de tequierismo. Se manifiesta en todos los órdenes de la vida y no hay cura conocida. Según María Laura, Psicóloga de la UBA, "el tequierismo estructural no se cura. Se vive con él o se padece, se manifiesta o se reprime, según la ocasión". El enfermo ya pierde el control del tiempo y espacio que lo rodea para comenzar a fundir en la realidad sus deseos tequieristas mas profundos, llegando incluso a aislarse completamente de la sociedad (que a su manera, lo pone en cuarentena para no contagiarse, cual defensa inconsciente). Este tequierismo es el que sufren los redactores de este blog.
Ahora bien, ustedes se preguntarán cómo reconocer este último caso, del cual no hay vuelta atrás. (Por alguna razón, uno siempre quiere saber qué tan al horno esta). Bueno, dentro de los síntomas comunes, podemos encontrar la exclamación de un te quiero a menos de una hora de conocer a alguien, el imaginarse un futuro con una compañera casual de banco en un examen de ingles, el aislamiento social producido por ciertas pautas de conductas (estas pautas están explicadas en textos anteriores), la ruptura con tu novia porque "sos demasiado dulce, el problema es que yo no estoy preparada", los planteos de irte a vivir con ella a los 10 días de conocerla y el saber que nombre le vas a poner a tus hijos, porque combinan con su apellido y su color de ojos.

Como ustedes se darán cuenta, el tequierismo estructural es devastador. Arrasa con todas las aristas de nuestra persona, hasta hacerse del control de nuestro cuerpo, como si del T-virus se tratara (si no vieron o jugaron a Residen Evil", piensen en algo muuuuy malo. Si la vieron, obvien la parte de Milla Jovovich, a quien amo, como buen tequierista).
Lamentablemente, nuestra psicóloga de cabecera no nos dio las mejores noticias. Y cuenta con toda nuestra credibilidad, dado que no tiene conflicto de intereses. No es tequierista, ella sufre de histeria aguda. Suele ser un coctel explosivo cuando entrelaza su vida con la de un tequierista

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Flashes

Digamos que tenemos dos fotos, de dos días diferentes, en la misma semana.

En la primera foto estoy yo, con cara de aburrido, en un restaurant de “Las Lomitas” sentado frente a una ensalada Caesar un poco amarga y escuchando con casi fingido interés lo que X me dice. Distraídamente su mano roza la mía, sus ojos se cruzan con los míos, su charla (0continua) continúa. Estoy hastiado.
Cada seis palabras una es “mi amor”, “conejito”, “gatito”, “gordo”, “mi vida” intercalados en un monótono relato de las “aventuras” de su día a día.

La segunda polaroid ocurre cuatro dias después. En ella me pueden ver a mi, completamente fascinado, mirando con atención a la cara y gestos de Y, quien me cuenta, frío, duro, sopesando cada palabra, su casi paralizante miedo a tener contacto conmigo en publico. Sus problemas psicologicos, sus miedos, su particular deseo de huir de todo y de todos. Sobre todo del futuro, probable, esquivo, inabarcable, intangible, inexistente, conmigo. Mi sonrisa es inabarcable. Hasta olvidé los panzottis a la bolognesa.

X es seguro de si mismo, labura, tiene vision de futuro, problemas minimos y una clara intención de tenerme como novio.
Y es un caso especial, mas niño, menos confiado, con “problemas”, con amigos que me bañarian en veneno o ácido, inseguro, esquivo, definitivamente poco comprometido conmigo.

¿Adivinen a cual dejé por sentir que me moria ahogado y a cual aspiro amar con toda mi alma tequierista? Les dejo una pista: las pastas me pueden. (by Tin)

lunes, 3 de noviembre de 2008

Cobarde

En una conquista, mis palabras jamás me condenan. Es condicion necesaria, aunque no suficiente para ello, que primero salgan de mi boca. Que pueda articular una frase precisa en el instante indicado, sin balbucear monosilabos de por medio.
No es problema de las musas, dado que siempre proveen a mi mente la inspiracion necesaria. Tampoco es un problema gramatical. En ella, se forman oraciones exquisitas que de salir de mi boca, serian dignas de un libro de becker, aunque, claramente, es algo improblable.
Entonces, si todo el proceso de creacion se encuentra aceitado, ¿donde está el impedimento?
La respuesta es simple. Mi cobardía. Ese mar de dudas que impide en el momento decisivo la arremetida final. Ese mar que con sus olas furiosas, destruye todo tipo de aspiración amorosa. El resto de las personas tienen un sentido común que les indica cuando una relación es proclive a avanzar un nivel. Lamentablemente, yo solo poseo los cinco sentidos originarios, incluso el de la vista un poco atrofiado, pero aun así, está.
El problema de este sentido es que no se adquiere en tiendas, ni se anuncia por Spayette. Si fuera tan fácil, mi tarjeta estaría presta a salvar este gran problema que me condena a la soledad.
Si a esto se le suma la cualidad de "tequierista" (una basta teoría acerca del comportamiento de un reducido grupo del género humano, pero que se puede reducir sin ahondar en detalles como la capacidad de enamorarse plenamente en cuestión de días, e incluso, en casos agudos, en cuestión de horas), el cóctel resultante es más poderoso que 12 kilogramos de C4 distribuidos estratégicamente en la planta del edificio a demoler.
Lamentablemente, este texto, a diferencia de los previos, no posee un remate, ni siquiera una reflexión final. Para esto, sería necesario que salve el problema inicial y la verdad es que es de reciente descubrimiento y aun está en etapa de estudio. Es por esto que si alguno ya transito este duro camino, solicítole que se ponga en contacto conmigo para tomar cartas en el asunto a la brevedad.
Desde ya, muchas gracias.

By Lilith

lunes, 11 de agosto de 2008

Cinemanía

Aprendí a disfrutar mi soledad. No sé si es un don, algún tipo de evolución darwiniana o simplemente el último recurso, como cuando el central de Atlanta le propicia una fractura expuesta al 9 de Chacarita a metros del área chica.

Tengo tiempo para mí, disfruto al oír un disco, leer un libro e incluso reflexionar sobra cosas que en otro momento hubieran sido postergadas ad infinitum.

Pero claro, no todo puede ser color de rosa (dado que Matel redujo su merchandising de barbie, y hello kitty esta al borde de la extinción, con excepción del mercado emo y gótico), no tengo mejor idea que dedicar ese escaso tiempo a ver Alfie.
Desde esta página, reivindicamos esa película como el mayor golpe emocional que puede ser asestado desde la industria cinematográfica.

Es de consulta obligada para cualquier soltero mayor de veinticinco años, seguro de sí mismo, orgulloso, independiente, y frívolo. No voy a dedicarme acá a relatar la película, por si alguno no la vio, pero esta claro que puede dividirse en tres partes, como cualquier literatura o guion clásico: El manual del perfecto winner (introducción), como cagarla en 4 fáciles pasos (desarrollo) y, finalmente, como darse cuenta que aun para los mas lindos la vida es una mierda (desenlace).
Es una visión frustrada de cualquier futuro posible, aunque quizá para alguien (si lo conocen a ese "alguien" por favor déjenme su dirección de mail) haya servido para enderezar su vida y evitar un final mas trágico que el de Titanic (y hay que ser mas trágico que 3 horas de actuación de Leonardo Di Caprio muriendo de frio con Celine Dion de soundtrack).

Es por eso, que desde acá advertimos: Tengan cuidado en cómo utilizan su tiempo. A veces, es menos riesgoso hacer bungee jumping desde el puente de San Franciso...

By Lilith

sábado, 2 de agosto de 2008

Las presencias invisibles

Todo tequierista que se precie debe aprender a temerle a dos cosas en particular: el tiempo, que como aclaramos, no es tanto un problema debido a que a veces incluso nos parece innecesario, cosas de poca monta, burocracia fijada en almanaques; y a la presencia ineludible de terceros invisibles.

Cuando nos enamoramos de una persona entre gallos y medianoches, cuando develamos nuestra alma al primer beso siempre nos olvidamos que esa persona es muy poco probable que nos corresponda el amor tan de repente. Y si lo hace habría que desconfiar.

Es decir, nosotros, los tequieristas, nos enamoramos de alguien sin restricciones. Nosotros encontramos EL amor y los demás se desdibujan lentamente, reemplazados por nuestra nueva victima. Para nosotros no hay otros aunque los haya.

Porque es obvio que en la soltería en la que muchos nos movemos existe un múltiple plano de relaciones que podemos definir como ocasionales, o como nos gusta decir a nosotros: en vías de desarrollo

Las personas normales, poco o escasamente tequieristas, no consideran prescindibles a aquellos con los que mantienen algún otro tipo de relación similar a la que tienen con nosotros en el momento en que nuestra caótica posesividad amorosa cruce coordenadas con su vida.

Pero nosotros si. Las “olvidamos” y mientras nos dormimos abrazados a nuestro nuevo amor (que seguramente estará fastidiado de tanto cariño repentino y claramente fuera de lugar) pensamos como comunicar la mala noticia a quienes quedan en el camino.

El problema radica en continuar ciegos a la idea de que si nuestro nuevo amor duerme tan tranquilo en nuestros brazos, es porque ya imaginó la formula de su despedida.

By:Tin

miércoles, 16 de julio de 2008

Vuelvo a las andadas (y a los updates)

En mi ultimo post relate como es recuperarse cuando te dejan. En este, sere consecuente en el tiempo.
Que nos pasa cuando volvemos a las andadas?
Primero, ella tiene q reunir ciertas condiciones: ser histérica, media inmadura, darnos bola hasta ahi y hacer las cosas dificiles.
Consideremos que hoy por hoy, una mujer asi cotiza en bolsa para los accionistas del corazon.
Una vez que la encontramos, histeriqueamos. Crease o no, eso figura en los requerimientos de cualquier relacion que vaya a durar el promedio de un tequieristas (entre 2 semanas y 3 meses).
Y aca tenemos la primer chance de enamorarnos seriamente.
Las reacciones usuales de una mujer ante el primer beso (o intento de) pueden ser resumidas en 3 grandes grupos:
*las que esquivan
*las que te golpean
*las que aceptan el beso
Y ahi, en la clasificacion las matematicas no fallan. Aquella que tiene las tres propiedades adicionadas, es la merecedora de todo nuestro amor.
Como resistirse ante semejante acto de locura, insanidad mental y perfecto acople a nuestro tequierismo? Quedamos entre la espada y Akasha (Reina de los condenados, vampiresa madre segun la mitologia de Anne Rice para los desentendidos). O sea, corramos hacia donde sea, vamos a perder sangre.
Ella es la carcel donde depositamos nuestro corazon ciegamente. Nos enamoramos y nos volvemos prestos a vivir una vida tequierista.
Solo que no contamos con un pequeño detalle: Nuestro corazon es como un electrodomestico en garantia. Cuando nos lo devuelven, es porque esta roto.
Y si, vale aclarar, todos los electrodomesticos en la vida de un tequierista son made in Taiwan. Siempre vuelven...

Lilith

lunes, 21 de enero de 2008

Recapitulemos

Te miro embobado.
Te llevé a donde querias
Te regale mis mejores besos (cosecha 92, previa a carlos paz).
Te deje en claro que vamos lento.
Te pague todo.
Te escucho.
Te entiendo.
Te das cuenta de eso, y sin embargo..
¿Por que mierda no te gusto?
(by:Tin)